No hay mal que por bien no venga…

Diciembre 10, 2007 · 3 comentarios

Monte_xiabre_sep06_sara

Detrás de mi casa hay un monte, de sobra conocido en Vilagarcía, completamente ajeno para el resto de los gallegos. En el verano de 2006 Xiabre, que así se llama el monte, se quemó, pereciendo muchos de los caballos y otras especies que allí vivían. Aquellos incendios fueron agónicos, no se podía salir a la calle porque apenas se veía más allá de veinte metros, especialmente en las zonas más rurales, y del cielo caían constantemente faíscas. Lo que pasa es que Vilagarcía es más bien pequeñita y el monte queda a un paso de los edificios.

Un año y cuatro meses después, pasados los incendios y las lluvias torrenciales, el monte, antes cubierto por especies vegetales, destapa un yacimiento arqueológico desconocido hasta la fecha. Está claro que los incendios hicieron un mal terrible, pero si no hubiesen ocurrido, probablemente en Vilagarcía seguiríamos pensando que los únicos petroglifos de la zona están en Bamio, una parroquia situada al norte del municipio. También es cierto que estos nuevos petroglifos se encuentran deteriorados por el fuego y las maquinarias que posteriormente trabajaban por construir un parque eólico en la zona deforestada.

Al menos, el descubrimiento de este campo de petroglifos frenará la colocación de más aerolitos. Ya se sabe que un parque eólico, por mucho que aparente ecologismo, perjudica notablemente a las aves y a los insectos.

Categorías: Arqueología