
¿Qué imagen viene a la cabeza cuando un@ piensa en el Sáhara? Supongo que el desierto de arena fina y amarilla (comprobado in situ), con algún que otro oasis y camellos navegando en fila india a través de sus innumerables dunas.
Hace muchos años, más de 6.000, el Sáhara era una zona tan verde como es ahora mismo Galicia y el norte del país. Qué curioso, ¿no? Según una investigación llevada a cabo por un departamento de la Universidad de Columbia (Nueva York, EE.UU.), el cambio de paisaje frondoso al actual desértico ha sido de manera gradual.
La clave de este descubrimiento está en el análisis de los sedimentos del lago Yoa, en el noreste de Chad, que permitió reconstruir el cambio climático que sufrió progresivamente el norte de África.
